Archivo de la etiqueta: Colaboración

Profesionales vs Empresarios

–El problema de nuestros posibles clientes es que hay más profesionales que empresarios, por eso nuestro país se considera como de segunda clase–

La afirmación cambio la expresión de Ángel como si un gato le hubiese dado un zarpazo, proseguí con–te voy a contar mis últimas experiencias. La primera, estoy presentando un proyecto  donde tengo que contar con autobuses para una serie de desplazamientos, los llamo y les empiezo a preguntar, “¿me puede dar el precio de un autobús?” y me responden “210 €”, “vale, ¿y para 70 autobuses” y me responden  “en ese caso lo podríamos dejar en 165€”. Ya me va gustando más la conversación y hago la pregunta sobre el número real de autobuses que voy a necesitar para ver el precio de oferta final “posiblemente voy a necesitar 110 autobuses, ¿en cuanto se queda el precio?” y la respuesta fue “para ese número de autobuses el precio es 190 €”.

–¿190 €? tendría que ser más bajo–afirmó Ángel

–Claro, eso pensé yo, pero cuando le pregunté que si se había equivocado, me dio el razonamiento más empresarial y lógico que he escuchado en años, me dijo “si vas a necesitar 110 autobuses me vas a copar el 80% de mi flota, contigo sólo voy a dar un viaje, si estuvieran libres a más de uno le podría sacar un par y en algunos casos 3 viajes, si me copas la flota tengo que cubrir los ingresos perdidos por trayectos no realizados”. Un empresario en toda regla–

–Te cuanto la segunda, he llamado y enviado correos para cerrar citas con contactos que ocupan las gerencias o direcciones de departamentos de distintas empresas, en nuestro país contactar con algunas personas o, que al menos, tengan el detalle de responder es como si quisieras hablar con algún ministro, todos son dificultades. La diferencia de una empresas que es llevada o dirigida por una persona con mentalidad empresarial aparece cuando al menos te responden, ya sea positiva o negativamente, o te conceden una cita. A los que me reciben les suelo preguntar el por qué me han recibido, si por la información que les ha llegado, por el texto del mail, por la insistencia,…a lo que muchos responden que les ha interesado alguna o varias de esas acciones y porque su labor es la de atender para ver si hay posibilidades de crecimiento y mejora de su negocio o empresa.–

–Eso son casos aislados–

–Pueden serlo, no te lo discuto pero mientras esos casos aislados sean minoría nuestro país empresarialmente no avanzará. Si los dueños, directivos y gerentes de empresas se encargan de regar las plantas de sus oficinas por que dicen que su personal no se preocupa, gestionar el día a día porque se consideran imprescindibles, rechazar el primer contacto de posibles colaboradores o nuevos proveedores,…en vez de delegar tareas, involucrar y liderar al personal, centrarse en el crecimiento y futuro de la empresa, y estar a abiertos a nuevas oportunidades, seremos un país de muy buenos profesionales pero pésimos empresarios.

Sin mi, no hay cuchipandi

El túnel de aire los envolvía en la A-92 de camino a Sevilla cuando Nacho dijo:

Reconozco que soy envidioso, cuando veo una idea o proyecto que me parece bueno, me digo ¡qué pedazo de idea, me cago en la puta! ¿Cómo no se me ha ocurrido a mí? Pero de ahí a criticar, a hablar mal del promotor, a hacer todo lo posible para que no salga adelante, en definitiva, a dar por culo, paso. Si veo que la idea es buena y me cae bien la persona, le echo una mano en lo que pueda, si me es indiferente o me cae mal, paso de hacer nada.

Adrián se volvía para comentar, mientras su barriga ajustaba su cinturón.

Un amigo mexicano me contó la historia de los cangrejos americanos y mexicanos, ¿la conoces?

Nacho balanceó la cabeza de izquierda a derecha y Adrián continuó.

─Mi amigo decía que en la frontera entre México y Estados Unidos, en la costa, se da una familia de cangrejos. Coges a un grupo de cangrejos americanos y otro grupo de los mexicanos, introduces cada grupo en dos vasos y observas cómo salen. Los cangrejos americanos se suben unos a otros formando una especie de escalera hasta que alcanzan el borde, y empiezan a salir desde el primero hasta el último.

La cara de Nacho se arrugó incrédula ante la historia del comando cangrejil.

Los cangrejos mexicanos, sin embargo, intentan salir cada uno por su lado. Cuando uno alcanza el borde e intenta pasarlo, llega un compañero o varios, lo trincan para subir ellos antes y al final, el del borde, vuelve al suelo del vaso por el peso y presión de los compañeros mexicanos.

Una sonrisa se trazó en Nacho, viendo el camino marcado por la historia Tex-Mex.

─Nacho, cuando me la contó mi amigo, vi que aquí pasa lo mismo, la envidia, como dicen, es el deporte nacional.

─Otto von Bismarck, ¿sabes quién es? ─preguntó Nacho.

─Ni idea.

─Otto von Bismarck fue canciller alemán, es considerado el fundador de la Alemania moderna e industrial.

─Ah, vale ─contestó Adrián, mientras el retrato de un señor con grandes bigotes y un casco puntiagudo sobrevolaba en la estantería reservada a la asignatura de Historia en su memoria.

Otto von Bismarck decía: “Estoy firmemente convencido de que España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a sí misma y todavía no lo ha conseguido”.

Ojalá la gente fuera más colaborativa y productiva que cuchipandis o figuritas.

El miedo a no saber vender-Marian Jiménez

Todo el mundo tiene miedo a algo, a las arañas, las serpientes o a quedarse sin trabajo.

Los emprendedores o empresarios parece ser que no tienen miedo a nada, o eso es lo que los artículos, libros o cualquier contenido relacionado con este mundo nos hace entender. No me creo eso de que no tengan miedo a algo… Ni creo que tengan súperpoderes, ni que sean inmortales y menos aún que posean una pila Duracell en el cerebro y no paren de trabajar durante las 24 horas del día.

Pues aunque muchos emprendedores y empresarios quieran aparentar que no, yo sí tengo un miedo; miedo a no saber vender. Lo que no me da miedo es decirlo, creo que es mejor ser sincero con uno mismo y con los demás que vivir en un universo paralelo donde las cosas siempre van bien. Es algo que me preocupa y os voy a explicar porqué.

Siempre he sido una persona calmada, excesivamente tímida. Mi timidez me ha puesto muchas trabas desde mi infancia y juventud. Ponerme pruebas siempre me ha servido para ir rompiendo más ese muro y avanzar hasta la persona que soy hoy día, pero esta timidez siempre está latente y creo que en parte me limita a la hora de venderme, de ser más comercial para mis proyectos.

La timidez me ha permitido aprender a observar a las personas, sus comportamientos, tono de voz, gestos… y eso me ha valido para mucho porque aunque exista en mí el miedo a no saber vender, sí tengo la certeza de a quien podré venderle o no, o si lo que le estoy contando a una persona le está interesando o no. Al final un rasgo “negativo” de mi personalidad lo he aprovechado para mi beneficio.

Gracias al destino que tengo a mi socio y gran amigo Juanjo que es un crack en el ámbito comercial y por ahora no tengo que preocuparme tanto en este aspecto dentro de lo que cabe, pero entiendo que en algún momento tendré que actuar yo en este papel. Él fue quien el otro día cogió el teléfono, marcó y me lo pasó para que hablara con un contacto para pedirle una colaboración para mi blog de moda. La verdad no estaba preparada (aunque eso no es excusa) y la persona en cuestión no estaba y le dejé el recado, pero se me olvidó darle mi teléfono de contacto. Mi socio me explicó qué debía haber hecho y yo lo entendí. Después por la noche reflexioné sobre ello y sentí miedo al ver que no me encontraba capacitada para hacer tal cosa, y me sentía absurda.

Si no vendo mi producto o servicio, ¿quién me va a comprar? Esa era mi duda. Después comprendí que no era tan malo, porque yo esto no lo había hecho nunca y que lo podía aprender. Entiendo que adquirir esa habilidad me lo va a dar la vida, la práctica o la calle, no puedo estar parada en la oficina buscando artículos o libros que me expliquen cómo vender, será mejor que me vaya a la calle en busca de clientes potenciales. Además, tener a mi lado a mi socio Juanjo es un complemento que potencia mis carencias y además confío en él, uno de los aspectos más importantes para tener un socio o colaborador.

 Siempre vamos a enfrentarnos a nuestros miedos, sean profesionales o personales y es por ello por lo que debemos saber luchar. “No nacemos sabiendo todo” es una frase a la que suelo recurrir mucho, está claro que tenemos que aprender y cometer errores para ser mejores. Y como dijo Winston Churchill “el éxito no es definitivo, el fracaso no es fatídico. Lo que cuenta es el valor para continuar”

 

Yo no colaboro con cualquiera

Hacia tiempo que no veía a Gianni y me encontró en el centro tomando una coca-cola zero haciendo tiempo entre dos citas comerciales que tenía ese día.

Empezamos a ponernos al día y Gianni me contó un par de cosas sobre lo que opinaba de mí una empresa muy conocida en Málaga y a nivel nacional con la que estaba colaborando.

“Jesús, te tienen en muy alta estima, consideran que eres un buen profesional”, sorprendido le respondí a Gianni, “Venga ya tío, si no nos conocemos,  creo que no he hablado más de dos frases con ellos, ¿Cómo pueden opinar eso de mi?”. Gianni siguió “lo dicen por tu trayectoria, lo único que te echan en cara es que no colaboras con nadie”, de nuevo sorprendido le dije, “jajajajaja, que fuerte, ¿qué no colaboro con nadie?, jajajaja, pero si en Málaga soy el tío que más proyectos en colaboración ha hecho, jajajaja, hasta he hecho proyectos colaborando con gente de Sevilla, Córdoba y Granada, jajajajaja. Lo que pasa, Gianni, es que yo no colaboro con cualquiera

Esta conversación me recordó que me comprometí en un articulo anterior a hablar sobre la colaboración como herramienta para ayudar a crecer una empresa y aunque algunos piensen que no colaboro, creo que a mis actuales 26+1 proyectos (El +1 es un proyecto que arranque yo pero ahora mismo lo está desarrollando otra gente) empresariales desarrollados con otras empresas, organismos, instituciones, asociaciones-federaciones,….. me dan un poco de experiencia sobre lo que es colaborar.

Todo el mundo piensa que la colaboración es ponerse de acuerdo dos o más para llevar algo a cabo cuando realmente hay que hablar de algo más, la colaboración para mi se basa en lo mismo que cuando consigues un cliente, un amigo, una pareja o cualquier tipo de relación a medio-largo plazo en esta vida, y es confianza. ¿Por qué hablo de confianza? Porque cuando se firman convenios de colaboración, contratos en UTE o cualquier tipo de relación en colaboración siempre quedan flecos por cerrar y son difíciles de prever, si no existe confianza en que la otra parte actuará en beneficio de las dos, con un objetivo común y actuará sino igual (ya que no hay dos personas o empresas iguales) al menos casi igual.

Como elementos básicos para poder colaborar establezco:

  1. Confianza
  2. Tener las cosas muy claras y que objetivo común se persigue
  3. Que haya feeling entre las partes
  4. Ambos o todos aportan (clientes, esfuerzos, trabajo, contactos, dinero o lo que sea) en la misma cantidad
  5. Desaparición de egos (profesionales, empresariales, personales, etc). El objetivo y resultado es más importante que la suma de las partes

Y si finalmente se consiguen los 5 puntos, la colaboración es muy efectiva ya que finalmente se logra que ambas o todas las partes que lo conforman crezcan, en la naturaleza esto se llama simbiosis. Es verdad que existen distintos tipos de simbiosis unas peores (parisistismo, comensalismo,… que son las que se dan en la mayoría de las colaboraciones, que alguno sale más beneficiado que el otro) o las mejores (mutualismo, ambos organismos se benefician, como ejemplos líquenes, el cangrejo ermitaño y la anémona, garzas y bóvidos,….).

Por eso yo no colaboro con cualquiera ya que busco simbiosis-mutualismo con quien colaboro, trabajo, me divierto o convivo; paso de parasitos, chupópteros,….. como no quiero que este articulo se convierta en uno de La Naturaleza de la Empresa, lo dejare aquí.

Se me pasaba, los 26 son los que figuran en mi perfil de Linkedin más aquellos que también he desarrollado pero que no incluido como distintas jornadas y cursos formativos, cofundador de asociación profesional, miembro en comisiones ejecutivas de distintas asociaciones profesionales y empresariales, candidatura a alguna asociación empresarial, proyectos sociales personales,……………en definitiva, que soy el rabo de una lagartija.

Empresa y Mandalas

Mi último cliente me contó todo su vida personal, empresarial y me mostro sus instalaciones el primer día que lo conocí, la reunión duró 2 horas y media, no me lo esperaba y tuve que retrasar una de las citas y cancelar otra de las que tenía concertadas esa misma tarde. ¿Por qué me quedé?;

  • Cuando una cita comercial se alarga y el posible cliente te cuenta sus proyectos, su vida, como funciona su empresa, etc quiere decir que te considera una persona de confianza y de ahí a que sea tu cliente solo falta firmar el contrato.
  • El proyecto que me contó me supone un reto y los retos me encantan, es por eso que me dedico a esto
  •  “Ahora mi empresa está pasando dificultades pero no siempre ha sido así, si volviera al pasado sabiendo lo que se ahora, lo volvería hacer. Todos los proyectos que he hecho y mi empresa son como los Mandalas”, esto fue lo que me convenció totalmente ya que soy de la misma filosofía.

Un Mandala, solo me centro en los Mandalas tibetanos, es una representación mediante arenas de colores del macrocosmo y del microcosmo de la religiones del budismo e hinduismo. Os adjunto el siguiente video para que veáis como se hace.

 Mandalas

El proceso puede durar varios días o, a veces, semanas, y cuando la obra esta terminada los monjes lo destruyen ya que lo principal no es la obra terminada sino el proceso de su creación.

Un dato a tener en cuenta es que antes de poder realizar un Mandala como el del video, los monjes practican bastante, no el mismo pero sí varios de distintas clases, antes de conseguir el resultado final; y si durante el proceso se equivocan empiezan de nuevo.

Varios de los empresarios que conozco cuando comienzan con una idea o proyecto y no ven el resultado que pretendían abandonan el proyecto. La valentía de mi cliente de perseguir un objetivo, aunque se estrelle, me encanta, eso es grandeza de espíritu y de persona. Como ejemplos pongo a Steve Jobs, Einstein, Gandhi, etc…eran personas que perseguían un objetivo y lo intentaban una y otra vez, hasta que se estrellaban y lo volvían a hacer porque tenían claro que lo iban a lograr.

Y como hacen los monjes tibetanos, el objetivo está claro al hacer un Mandala pero lo importante es la forma de hacerlo porque si no se hace de la forma correcta no se hace consigue el objetivo, lo importante es el camino.

Pues en la empresa lo mismo, el objetivo está claro, y lo importante es el camino para conseguirlo por lo que hay que planificarlo bien, rodearte de las personas y/o equipo adecuado y ejecutarlo. Si te equivocas y no lo consigues a la primera vuelve a empezar, planifica y ejecuta ya que el objetivo desde el principio está claro.

Como he dicho antes el proyecto es un reto y voy a acompañarlo para conseguirlo ya que muchos de los proyectos se consiguen porque se forma el equipo adecuado para conseguirlo;

  • Jobs tuvo a Wozniak (Woz). Recomiendo que veáis las películas Jobs y Piratas de Silicon Valley
  • Eisntein tuvo a Eddington (Astrónomo que confirmo la teoría de la relatividad)
  • Gandhi tuvo a Nehru

Mi cliente ya tiene a su partener, gracias a dicha persona formo parte del proyecto, pero seré la tercera parte del banco como lo fueron Mike Markkula para Jobs, la Universidad de Princeton para Einstein y Mohammed Ali Jinnah para Gandhi. Lo que sí tengo claro es que si conmigo dentro del proyecto no se logra el objetivo mi cliente buscará otro camino para conseguirlo ya que su Mandala aún no estaría terminado, es un empresario de raza.

No es nada personal, son solo negocios

Uno de los objetivos de este blog no es solo comentar lo que pienso sino también contar experiencias profesionales y si con ellas puedo ayudar a alguien me sentiré complacido.

En el tiempo que ha pasado desde que me fui a Marruecos hasta ahora, he estado inmerso en mi nuevo camino profesional como comente en uno de los anteriores artículos.

Os voy a contar una experiencia basada en la celebre frase de “El Padrino” que la mayoría de la gente piensa que la dice Don Vito (Marlon Brando) cuando es Michael Corleone (Al Pacino) cuando habla con el consigliere Tom (Robert Duvall), “no es nada personal, son solo negocios”. Deberíamos aplicárnosla muchas veces.

A veces pecamos de amiguismo y el amiguismo conlleva a contratar a tu amigo porque te llevas bien con él en vez de contratar a otra empresa o profesional. Suelo colaborar con una empresa que realiza……..digamos papel. Siempre, desde que los conocí, cuando hice mi primera criba de gente que hace papel, aún no éramos amigos, les pedía el papel a ellos. Con el tiempo y con el contacto continuo se convirtieron en amigos y eso hace que la relación profesional siempre sea mejor.

Cuando en mi nueva andadura empresarial me doy cuenta que me hace falta papel pues no dude en contar con ellos desde el principio. Pero, ¿que sucedió?, que en esta nueva andadura yo quería un papel con un determinado gramaje, textura y color que ellos no pudieron proporcionarme, lo que suele pasar en estos casos es aceptar un papel equivalente o similar ya que son tus amigos y seguir para adelante aunque no te guste del todo.

Yo opte por otro camino, quiero mucho a mis amigos y son muy buenos profesionales (de lo mejor que conozco) pero no me gustaba el papel, y por ello decidí buscar otros profesionales del papel para encontrar el que yo quería y buscaba ya que “no es nada personal, son solo negocios”.

Tuve la suerte de encontrar a gente que tenían el papel que buscaba y al final tengo lo que quiero. Os preguntareis que pasa con mis amigos y si sigo trabajando con ellos, les encargue las carpetas que tenían las que me gustaban.

Si realmente nos consideramos empresarios tenemos que buscar lo mejor para nuestras empresas y a veces, eso no coincide con los amigos. Tengo amigos con empresas con los que no trabajo/colaboro, tengo empresas con las que trabajo/colaboro pero no son amigos, tengo amigos con empresas con los que trabajo/colaboro y conozco empresas con las que no trabajo/colaboro con ellas ni son amigos.

Siempre que selecciono proveedores/colaboradores busco aquellos con los que creo que van a ser relaciones productivas para mi empresa/proyecto, pueden o no ser amigos y con el tiempo finalmente esa relación se convierte en amistad; pero tengo clara una cosa hace mucho tiempo, el que seamos amigos no significa que siempre debamos trabajar juntos porque cada uno en su empresa buscará lo mejor en cada momento.

En resumen, si tienes amigos con los que colaboras o trabajas y surge alguna vez “no es nada personal, son solo negocios”, si son amigos de verdad lo entenderán porque una cosa es la relación personal y otra la profesional. Espero que tengas la misma suerte que yo, ya que mis amigos me han demostrado que lo son.