No soy drástico, soy ……

Comiendo con un colaborador el otro día me comentó: ─Jesús, estás muy perdido, no se te ve por ningún acto de ninguna de las asociaciones empresariales, ni en los encuentros, ni siquiera en las fiestas de verano que han organizado, con lo que te gusta a ti una fiesta.

─Ya, estoy missing, pero la verdad es que desde que he dejado de participar en la vida social empresarial me va de p.m. Todos esos actos al final sirven para hacer negocio y yo ya no pierdo el tiempo en ir a tres o cuatro actos y ver a la misma gente de siempre, con los cuales si no he hecho negocio ya, va a ser difícil que lo haga. No hay ideas nuevas sobre cómo generar negocios entre los asociados; si no son networking, son actos cambiados de nombre pero con el mismo formato de toda la vida. Te encuentras a los mismos tontos de siempre que se creen el ombligo del mundo y aparte se ofenden porque no quieres o te interesa colaborar con ellos; se fomenta el amiguismo para generar negocios y no la profesionalidad… podría seguir, pero con esto ya tienes una idea de por qué no voy. Bueno, miento, sí que voy, pero a muy pocos, sólo a aquellos que me interesan porque veo que puedo aprender algo, conocer gente nueva o le sirve a algún cliente o proyecto que esté llevando.

─Jesús, tienes bastante razón en varias de las cosas que has dicho, pero te veo muy drástico.

─¡Jajajajaja! ¿Drástico? ¡Jajajaja, tío! Gonza (se llama Gonzalo pero por el cariño que le tenemos, algunos nos permitimos el diminutivo), no me puedes decir eso, con la pechá de años que hace que me conoces y me dices que soy drástico. Drásticos son los personajes de Juego de Tronos; cuando alguien les cae mal o les hace la puñeta, o le cortan el cuello o montan una guerra o contratan a un asesino o montan un juicio para cargarse incluso a su hijo o a su hermano.

Drásticos eran en la Edad Media, que por un tema religioso se montaba una Guerra Santa o Cruzadas contra los infieles, se quemaba a la gente por pensar distinto o porque proponían un avance técnico o tecnológico que estaba fuera de lo que era la norma establecida.

Drásticos eran los nazis, que se cargaron a todo alemán que tenía algún tipo de deficiencia mental o una enfermedad crónica y casi se cargan a los judíos.

Gonza, lo que soy es práctico, que es muy distinto. Si fuera drástico iría a esos actos y a más de uno le cortaría el cuello o le inflaría a hostias pero, ¿para qué?. Soy práctico porque voy a lo que me interesa, porque saludo a todo el mundo, no pierdo el tiempo en conversar con gente que no se lo merece o no me interesa y no tengo necesidad de figurar, sino ganas de trabajar, que es muy distinto.

Es verdad que a veces puedo ser borde, con mala follá, seco… pero quien realmente me conoce, como tú, sabe que no soy así.

Gonza respondió─: ¡menos lobos, caperucita, jajajajaja!

─¡Jajajaja, qué mamón! Bueno, lo admito, no siempre soy así ─sigo─ se supone que los actos se hacen para hacer negocios y se participa en una asociación para hacer negocios y no por estar o participar tenemos que ser amigos o nos consideramos amigos, y si no somos amigos, no podemos hacer negocios.¡¡¡¡Por favor!!!! Seamos prácticos, los negocios se hacen porque con quien vas a trabajar, contratar o colaborar es un profesional, lo de ser amigos viene después o no.

Espero que te haya quedado clara la diferencia entre práctico y drástico y si no vamos a poner un ejemplo en vivo: Gonza, tío, como has cerrado un cliente gracias a mí, te voy a permitir que me invites a comer hoy.

─¡Jajajaja! ¡Y dices que no eres drástico, jajajaja!

─No, Gonza, soy práctico porque te dejo que me invites hoy, drástico sería que me tuvieras que invitar cada vez que nos veamos.

 

5 pensamientos en “No soy drástico, soy ……”

  1. Muy bueno Jesus, que bien te conoces, no necesitas psicologo. Que bueno sería ser drástico algun día y poder dar hostias a algunos tontorrones que andan por la vida haciendose los cracks y vendiendo motos no?. No se si en este mundo de enchufe y amiguismo triunfarás, pero lo importante es :ser y no: tener.

  2. Hola Jesús, estoy de acuerdo contigo en que en las reuniones, charlas, conferencias, talleres… se suele ver a la misma gente y a nivel de negocio son muy poco productivas, pero en mi caso, suelo acudir con dos objetivos claros:
    1. Aprender o en el peor de los casos recordar algo para aplicarlo al trabajo (siempre salgo con alguna idea)
    2. Saludar a gente que aunque se que no voy a hacer negocios con ellas (ni quiero), me gusta ver que siguen luchando por salir hacia delante y eso me recarga las pilas y me anima a seguir en mi lucha.

    En estos sitios puedo ver en un rato a mucha gente y optimizar el tiempo. Imagínate cuanto tardaríamos en quedar con cada uno de ellos fuera de estos encuentros.

    Claro que hay gente que no se merece ni un minuto de nuestra vida, gente falsa… pero no es bueno que paguen justos por pecadores.

    Lo que hay que hacer es lo que estás haciendo, ser selectivo y elegir bien a donde acudir. Gente “mala” la hay en todos los sitios, pero también hay gente “buena”.

    Tu eres una gran persona, un pedazo de profesional y tus decisiones aunque no siempre las comparto me parecen siempre coherentes y eso es lo más importante en una persona, su coherencia.

    No cambies nunca crack.

  3. Genial! Yo estoy en la misma línea que tú… después de formar parte de varias asociaciones empresariales, he decidido que mi tiempo vale oro puro y, por lo tanto, selecciono con lupa qué asociaciones me interesan y qué actividades me resultan de provecho.

  4. Jesús este post de mis preferidos! Es escuchar networking, evento, asociación, ver fotos de los 4 de turno con sonrisas Profiden y tal y me da vueltas la cabeza como la niña del exorcista!! Lo que tendría que existir es un “centro de desintoxicación para el emprendedor” jajajaja (esto puede dar para un post)

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