Archivo de la categoría: Star-ups y Emprendimiento

Autorretrato

–Me encuentro perdido con mis proyectos y no se por donde tirar. El tema de la gestión de redes sociales no va mal pero tampoco va bien y donde estoy cómo socio estamos cerca del año y no arranca del todo, ¿tu que harías?–

–Para sobrevivir con el tema de redes sociales funciona si ocurren dos cosas: una, que tengas cuentas de grandes clientes e inviertan en redes sociales y seas su proveedor; dos, que tengas muchas cuentas pequeñas que puedas gestionar fácilmente porque son del mismo sector y haces economía de escala. El tema de las redes sociales está muy saturado y el precio por la gestión es muy bajo, eso provoca que haya muy poco margen en cada cliente y si le sumamos que cualquiera cree que sabe llevar las redes sociales; te encuentras en un campo que para mi no hay mercado, no por necesidades que existan sino porque es mucho trabajo para lo poco que se puede ganar.–empece a aconsejar a Ventura.

–Donde eres socio, lleváis 8 meses en funcionamiento, si a final de este año no conseguís beneficios, yo me daba de plazo 6 meses más; si en un año y medio no alcanzáis el punto de equilibrio y liquidez para pasar los meses de julio, agosto y parte de septiembre, mejor que os planteéis cerrar ya que eso va a ser un saco sin fondo y si aguantáis dos años, más pasta vais a meter que si cerráis al año y medio. El único fallo que le veo al proyecto es la función comercial, hay que hacer más visitas y contactos comerciales–

Ventura asentía y sus neuronas repiqueteaban para finalmente decir–Lo de las acciones comerciales lo estaba viendo venir y ya me lo has confirmado, lo hablaré con los socios; pero si esto no va y lo de las redes sociales también veo que tiene poco recorrido, por lo menos para mi, ¿qué hago?–

–Hace un par de semanas, un chico de Granada se encontraba en la misma situación que tu y le aconseje que hiciera un DAFO personal para plantearse que hacer, contigo voy a ser un poco más original, jajajajaja. ¿tu pintas, verdad?–mire a Ventura y confirmo lo que ya sabía–Pues todos los pintores, al menos una vez en su vida, se hacen un autorretrato, háztelo porque en función de cómo lo pintes vas a sacar las mismas conclusiones que hacer un DAFO

 

Acompasados

–Perdona Nurivan por llegar tarde pero me ha pillado a la salida de Málaga la huelga de taxistas–

–No pasa nada–me contestó

–Bueno, vamos al lío, ¿qué problema tienes?–

–He estado echando números a mi proyecto, a fecha de hoy he invertido 12.000 € y estoy viendo que si quiero aguantar hasta el año que viene voy a tener que invertir más dinero, y aún así no tengo claro si va a ser un buen negocio o no, quiero tu opinión–

–A ver, ¿tu negocio se dedica a…?–le pregunté

Me contó que iba a hacer de intermediario entre el público final y una serie de fabricantes. Estos le habían ofrecido un margen del 20% por cada uno de los paquetes o productos que vendiera. Aparte alguno que otro de los fabricantes ya vendía al público final pero que les interesaba el mercado que Nurivan les iba a abrir porque era territorio virgen para ellos y están interesados en su colaboración. Yo llegue acelerado cómo si de un Jive se tratara y el tono de Bachata de la conversación con Nurivan me relajo.

–El problema es que te han visto de nuevas y se están aprovechando de ti, cualquier relación comercial en la que tu juegas cómo distribuidor, y este es tu caso, tiene que jugar con un margen mayor; mínimo del 50% ya que estas corriendo con todos los gastos de distribución y comunicación. Si juegas al 20% que ellos te dan, al final te queda un margen bruto del 5% quitando la mayoría de gastos y eso no te da para vivir, por eso necesitas otra inversión; no para crecer sino para pagar gastos y dentro de un año te vas a encontrar con clientes pero sin negocio.–

Un cauce pequeño a punto de desbordar surgió en la mirada de Nurivan y  la presión pudo con su garganta mientras me dijo–¿Tu que harías?–

–Si no eres capaz o logras que te suba el margen entre el 50-100% veo que has invertido en un negocio que no va a funcionar. La solución no es fácil, lo único que te puedo recomendar es que no sigas invirtiendo si no cambias las condiciones y otro consejo es que pares, medites y te analices. Piensa cuáles son tus fortalezas y oportunidades y si algo de lo que has invertido o tienes por invertir lo puedes aprovechar en esa línea, utilízalo. Lo único que si te puedo indicar es que eres caribeño y un enlace para muchas empresas, tanto de allí cómo de aquí, que querrán hacer negocios. La estructura ya la tienes, los conocimientos también, aprovéchalos y ve en que eres bueno para poner en marcha tu proyecto. Acompasa tus fortalezas y oportunidades con tu proyecto, no la de los demás.

Sembrar y pasar hambre-Alberto Ruiz

La vida diaria de un emprendedor se debate constantemente entre sembrar y pasar hambre. ¿Qué quiere decir esto?. Bien, un emprendedor que se inicia con pocos recursos, tiene una idea que quiere convertir en proyecto y luego naturalmente en negocio. Se enfrenta la necesidad de ingresar dinero inmediatamente, como su proyecto no le va a dar para sobrevivir durante un tiempo, quizás tenga que realizar otras actividades, no necesariamente relacionadas con su proyecto. Así mismo deberá dejar el tiempo que pueda, para seguir desarrollando su idea emprendedora. Esto es lo que llamo, el síndrome del agricultor. Tienes un cajón de semillas, y estas semillas si las siembras, quizás obtengas una cosecha que te permita una parte quedártela para subsistir, otra para vender y otra para poder sembrar el año que viene. Pero ¿Que ocurre, cuando el hambre te ahoga, y tu deseo es comerte las semillas y el año que viene dios dirá?

Es fácil, emprender cuando tienes recursos que te avalen y no tienes que preocuparte por el dinero. De esa manera puedes dedicarte todo el tiempo a desarrollar el proyecto, aunque después necesites financiación para crecer. Pero, ¿Que ocurre, cuando sabes que ese negocio quizás tenga futuro a medio o largo plazo, careces de recursos y además tienes gastos que atender, casa, familia, etc. y necesitas ingresar todos los meses un dinero para subsistir?. El hambre quizás agudice los sentidos. Pero también te quita tiempo. Porque tu cabeza se mueve entre tu idea y la manera de conseguir recursos a corto plazo, haciendo trabajos que te permitan sobrevivir.

Es lamentable la imagen que quiere vendernos de los emprendedores. Como gente con chaqueta de sport, que van a congresos o seminarios exponiendo su brillante idea, mientras el auditorio les aplaude y los inversores se pelean por invertir en su proyecto. Pero la realidad es que nos olvidamos de la cantidad de emprendedores con chaqueta o no, que malviven casi en la pobreza. Esperando que su idea, su proyecto salga adelante. Sabiendo que es algo que necesita tiempo, pero que en la inmediatez de la vida corriente tiene otras preocupaciones más mundanas. Nos llenamos la boca hablando del emprendedor, y muchos desarrollan sus ideas con serias dificultades, para tan siquiera poder mantenerse como autónomo. Porque en este país, es imposible hacerlo no como ocurre en el resto de Europa. Por eso yo desde aquí me sumo al apoyo a todos esos emprendedores pobres, que se debaten día a día, entre si deben sembrar y pasar hambre o comer y dejar la siembra para otros.

En la oscuridad veo oportunidad

—Es una pena que muchos españoles tengan que emigrar pero pienso que se ve cómo algo muy negativo más que una posible oportunidad—le comenté a Lalo

—No puede ser que digas eso, tío, que es una catástrofe que se vaya la gente joven—

—Déjame explicarme. Te voy a poner un ejemplo, cuando trabajaba en el sector de la construcción y suministrando material a la mezquita de Málaga, me hice amigo del arquitecto, un libanés. Por cierto, era cristiano—

—¿Un cristiano libanes?, eso es coña—

—No, de verdad, en algunos países árabes hay todavía cristianos y este lo es. Vuelvo con la historia, me contó que parte de la población libanesa que emigró,  se ha dedicado a generar negocio con sus compatriotas en el Líbano y que la quinta parte de su PIB se genera gracias a los expatriados o emigrantes, como los quieras llamar.  Algunos vuelven, otros no, pero no pienso que todo sea negativo en emigrar. España es un país que vive del consumo interno y esta crisis ha demostrado una cosa, que han podido mantenerse mejor aquellos países, empresas, empleo,… que se dedicaban o estaban empezando a exportar; tenemos un problema de que sólo manejamos el español y, a veces, mal, del resto de idiomas mejor no preguntar. Si hubiera españoles en otros países con los que poder contactar, expatriados o emigrantes, puede que facilitaran que más empresas de aquí obtuvieran negocio en otros países, eso al final genera más producción y empleo. Yo prefiero hacer negocios y confiar en un español que vive en Marruecos, Noruega, Chile, China, donde quieras, me da igual que alguien del país que no me puede dar tanta confianza, además que hablaría el mismo idioma y nos entenderíamos perfectamente.

—Por eso te digo que me da pena que la gente se vaya pero a diferencia de mucha gente, yo pienso que en la oscuridad se puede ver la oportunidad.

La cruz de un profesional-Alberto Ruiz

Solo soy un profesional cuando trabajo, el resto del tiempo soy una persona

A todos los que lean este artículo les va a sonar muchas de las cosas que voy a decir, aunque yo me voy a referir al ámbito en el que me muevo, la informática. Realmente se puede aplicar a cualquier otra profesión. Hay personas en este planeta, que piensan que cuando uno tiene un trabajo, una profesión, como puede ser abogado, economista, medico, informático, etc. Tiene la disponibilidad absoluta con todo el mundo, a cualquier hora, los siete días de la semana. Y además gratis. En el caso del que os hablo, un informático podríamos definirlo como aquella persona que tiene conocimientos de cualquier aparato electrónico-digital, es decir desde un portátil, a no sé, una lavadora. A mí me han preguntado de todo lo imaginable, a veces cuando no sabía algo, respondía algo tan absurdo como la pregunta que me hacían. Y lo curioso la otra persona quedaba convencida. No os digo las veces que me han llamado, gente que hacía años que no sabía de ellas, porque necesitaban un consejo para comprar una Tablet, o tenían un problema con su ordenador. Pero ya no es solo eso, es que las labores de asesoría las considera el común de los mortales, un servicio gratis. No es la primera vez que he conocido a una chica, y cuando le he comentado que me dedico a la informática, sus ojos se han abierto como platos, y no porque sea un tipo “atractivo” o adinerado. Lo siento, no tengo un Ferrari en la puerta. Sino porque era la solución a todos sus problemas digitales. Bien esto me hace reflexionar, sobre la deshumanización de la sociedad. Las redes sociales, y esto es otra reflexión, no nos están humanizando, en la vida real, cada vez somos más interesados.

A todos aquellos que piensan que los profesionales somos una ONG, lo siento, pero somos seres humanos que tenemos la mala costumbre de querer comer, pagar nuestras facturas, vivir y eso amigos míos, se necesita dinero, no aire, las gracias no abren puertas, lo que las abre es que den valor a tu trabajo. Mi tiempo se mide en oro. y eso no me hace mala persona, todo lo contrario, me hace ser bueno conmigo que es la persona que más quiero y no es por egoísmo, es que si no me cuido un poco no podré hacerlo con los demás, eso se llama ser coherente.

Así que si leéis esto, haced lo que yo he decidido, quien quiera mis servicios que pague, así de simple. Bueno me despido, pensando que quizás este artículo os haga reflexionar. Vaya qué hora es, se me ha ido el santo al cielo, y tengo que ir a casa de una amiga que tiene problemas con el Windows.

Y a usted, ¿cómo le va?

Terminada la comida tocaba desplazarse a tomar copas. Una vez elegido el destino, Centro, empezamos a hacer grupos de embarque.

Carla, Gabi y yo nos dirigíamos a la parada de taxi, cuando Carla me dijo: —No te vas a librar de mí.

—¡Ja ja ja! ¿Qué he hecho ahora?

Te he preguntado un par de veces sobre mi proyecto y te has hecho el loco, o no respondías o me has presentado a alguien que no tenía nada que ver con lo mío, me has quitado de en medio.

¿Tanto se ha notado? ¡Ja ja ja! Tan malo no he sido, hasta me he sentado al lado tuya para hacerte compañía.

Gabi, con su objetivo claro, nos ignoraba y se acercaba al taxi que nos llevaría. Nos montamos y Carla con su objetivo de conseguir un resultado del viaje me comentó:

Quiero saber si es el momento para montar mi negocio. Tengo el local elegido, la mercancía que quiero poner y todo lo demás, se me van casi todos mis ahorros en el proyecto;  me gustaría contratarte para hacer un estudio de mercado pero no tengo dinero suficiente; si me puedes dar un par de ideas de cómo hacerlo o me lo haces gratis, me has dicho en la comida que te caigo bien.

Y a usted, ¿cómo le va? —le pregunté al taxista.

Ya me has vuelto a ignorar, tío, que cabrón eres —reclamaba Carla.

Con dos dedos hice un toque sobre el brazo de nuestro conductor y dije:

Le preguntaba a usted, ¿cómo le va?

—Ahhh, pensaba que no era a mí. Esta noche floja, llevo sólo 3 viajes. A ver si es verdad lo que dicen estos políticos de que hay crecimiento porque no se nota.

En otros viajes he estado hablando con compañeros suyos y me han dicho que este año va un poco mejor, ¿no? —insistí.

El verano sí ha sido bueno. Hombre, mejor, mejor… Desde que estamos en crisis este negocio es una ruina pero hasta hace un mes sí he hecho más viajes; al menos pagamos. Esperamos que con las comidas de Navidad se espabile la cosa y nos vaya mejor, porque desde noviembre cada vez hay menos viajes.

Noviembre ha sido muy malo para todos, con toda la mierda sobre la corrupción; cuando no era uno, era otro el que salía con un caso nuevo o en la cárcel. Eso al final desanima a la gente y si había un poco de alegría y gasto, se lo cargó —le contesté.

Tiene razón, mi hija este verano se ha ido a vivir con su novio; con sus ahorrillos y una hipoteca que han conseguido del banco, se han comprado una casa. Ahora estoy preocupado porque parecía que la cosa estaba un poco mejor, pero no sé si voy a tener que echarle una mano a la niña como siga así la cosa.

Llegamos a nuestro destino y el taxista seguía con parte de su vida privada y su opinión de la situación, mientras Gabi y Carla me esperaban para ir al bar.

Pagué y me acerqué a Carla para decirle —Carla, cariño, no soy un cabrón, me has pedido que te diera un par de ideas de cómo hacer un estudio de mercado, ¿no? Pues la primera la has vivido en persona.

Carla se paró y me miró desconcertada. Seguí con la clase personalizada.

¿Quieres saber si el bolsillo del consumidor final está bien? Hazle una sencilla pregunta a un taxista (a usted, ¿cómo le va?) y tendrás las respuestas que necesitas. Si al consumidor final le va bien, pasa de ir en autobús, pasearse y no comprar, a comprar y con todas las bolsas subirse a un taxi. Si a los taxistas les va bien y se mueven, quiere decir que la economía del ciudadano de a pie va bien o al menos mejor. De la conversación con el taxista puedes sacar dos conclusiones: este verano ha sido bueno (ha habido dinero para gastarse) pero aún la cosa no es continua y no se sabe cómo irá. Un poco mejor que el año pasado pero no para tirar cohetes. La opinión de un sólo taxista no es genérica pero cada vez que te montes en uno hazle la misma pregunta y te irán comentando; cuando tengas varias, podrás valorar si la gente tiene dinero para poder gastar en tu negocio.

Los ojos de Carla brillaban con parte de la solución, pero como tenía claro su objetivo dijo:

Esa es la primera. ¿Y la segunda?

La segunda ya lo estás haciendo; ir a encuentros de negocios, rodearte de empresarios y autónomos y preguntar qué nos parece tu proyecto y cómo nos va.

Las mentiras de las E-commerce

Me sabe muy mal que se invite a muchos emprendedores, comercios y tiendas a que desarrollen una tienda virtual (E-commerce) porque, según las estadísticas, están aumentando el número de usuarios que compran y también las ventas a través de Internet.

Todo esto tiene su lado bueno y su lado malo, y este último no se cuenta. Por mucho que te empeñes en vender por Internet, si tu público objetivo no existe o realiza muy pocas compras a través de este medio, ya puedes invertir en tu tienda virtual lo que te dé la gana que no vas a vender un pimiento.

Un cliente, después de dar una charla, se me acercó y me dijo que quería que le hiciera el plan de marketing para su E-commerce. Llevaba cerca de un año con ella y, aparte de sus amigos y familiares, le estaba costando conseguir las ventas mensuales que se había planteado para poder vivir de ella.

Lo primero que le pregunté fue por qué no había hecho un estudio de mercado antes de comenzar con su negocio on-line. Me contestó que de eso se ha dado cuenta después de no vender lo suficiente.

Como es habitual, le cobré el 30 % por adelantado de mi presupuesto y me puse a trabajar en el plan de marketing.

Empecé analizando el mercado; hasta ahí, bien. Es verdad que las transacciones mediante tarjetas y el volumen de compras de las plataformas virtuales habían aumentado en el último año. Se me ocurrieron varias acciones viendo las tendencias del mercado, las regiones del país y qué países europeos compran más por este medio. Pero surgen el primer, segundo y tercer obstáculo, a pesar del crecimiento en ventas de las E-commerce:

  • No todos los sectores crecen en porcentaje de ventas por igual. En su caso un 0,23 %.
  • No todos tienen una cantidad de usuarios interesantes. En su caso 1.978.650.
  • Y lo más importante, el gasto por consumidor en determinados sectores es muy bajo. En su caso 20 €/anuales.

En el análisis del sector me encuentro con el cuarto, quinto y sexto obstáculo;  y como el título de la película el panorama era “azul oscuro casi negro”:

  • Una empresa media de su sector factura al año 90.399,40 €.
  • Los gastos totales en sueldos de una empresa tipo son de 15.242,50 € brutos.
  • El beneficio neto anual es de 154,70 €.

Pasé al análisis de la competencia. De los competidores locales, nos encontramos que vendían lo mismo que él o algo menos en el mismo periodo. Analizando otros competidores, nos encontramos con uno que era bastante reconocido por la campaña de comunicación (tanto on-line como off-line) que había realizado en los dos últimos años. Estaba ilusionado porque, a priori, esta empresa parecía que lo estaba haciendo bien hasta que analizo sus cuentas y me encuentro con la siguiente fotografía:

  • Había conseguido vender 88.007,71 € (me pareció irrisorio después de la campaña de comunicación que había realizado).
  • 82.101,56 era el gasto en comunicación de dicho año y 54.555,23 € el del año anterior.
  • Tenía unas pérdidas acumuladas de los dos últimos años de 260.951,13 €.
  • Y unas deudas a largo plazo (préstamos, socios, etc.) de 266.329,99 €.

Después de todos estos datos me reuní con Carlos.

Carlos, cuando vinistes a mi jornada, ¿recuerdas que dije que después de más de 16 años dedicándome al marketing, sólo me encontré con un cliente al que le dije que yo no veía mercado en su producto, y al final el tiempo me dio la razón? Pues macho, tú eres el segundo. Me sabe mal que no hubieras contactado conmigo antes para evitar el gasto en tiempo y dinero que has hecho en tu proyecto, pero por ahora las únicas opciones que veo son, por un lado, que inviertas poco tiempo en ella (la tienda E-commerce) hasta que las circunstancias del mercado cambien, el crecimiento del sector y el gasto por usuario aumenten; o por otro, que inviertas en traducir la página, en posicionamiento en inglés y un plan de social media en Gran Bretaña porque allí, tu sector representa el 8 % de las ventas realizadas por Internet. Esto último es como volver a empezar e invertir lo mismo que llevas ahora más toda la inversión en comunicación, en la que se va ir una pasta.

─Toma todo el estudio externo, parte del DAFO, estrategias y algunas acciones y lo dejamos aquí. No te voy a cobrar el resto del trabajo porque no me parece ético.

Carlos me lo agradeció. Me confirmó que él ya se había hecho la idea de que tenía que volver al mercado laboral como asalariado porque su aventura empresarial no funcionaba.

El problema de viajar sin rumbo es que puedes acabar en cualquier punto, si te toca Las Vegas o Bora-Bora, guay; pero como acabes en Afganistán o Siria, lo llevas crudo.